viernes, 11 de enero de 2013

EL PUEBLO.- La materialización de la semifeudalidad en la educación chilena: El negocio de la acreditación en las universidades


La semifeudalidad en Chile se demuestra en diferentes hechos materiales en nuestra sociedad, Mariátegui nos planteaba dos cuestiones fundamentales en las que se manifestaban rasgos feudales en el Perú; El latifundio y la servidumbre. Estos dos factores aún se repiten en todo Latinoamérica ya que la concentración de tierra aún se mantiene y por ende la servidumbre, este último aspecto ha sido solapado y encubierto por diferentes categorías analíticas de trabajo como proletariado rural o trabajador del campo, que en el fondo están sometidos con características serviles, por lo tanto son solo eufemismos. Realizamos esta introducción porque el sistema de producción económica rige todo el sistema político, y lo dice de mejor forma Mariátegui; “El problema agrario –que la República no ha podido hasta ahora resolver–, domina todos los problemas de la nuestra. Sobre una economía semifeudal no pueden prosperar ni funcionar instituciones democráticas y liberales”. Desde este punto, nos basamos en las instituciones demagógicas y las contradicciones que existen dentro de ellas; por un lado el aspecto burgués y por el otro el lado semifeudal.
La educación en Chile ha sido la noticia principal en los últimos 7 años, y no precisamente por su buena calidad, buena administración, pluralismo y democracia, sino por todo lo contrario. Además de poseer una contradicción interna entre semifeudalidad y orden burgués, son instituciones extremadamente demagógicas, es por esta razón que las instituciones que las rigen poseen las mismas características; El Ministerio de Educación, El Consejo Nacional de Educación Superior, El CRUCH (Consejo de rectores), y la CNA (Comisión Nacional de Acreditación). Estas instituciones que en teoría debiesen ser instituciones democráticas, debido a los principios en los cuales se fundaron las naciones en la independencia, en la práctica no lo son, debido a que no se ha barrido con la semifeudalidad. Esta falta de democracia y prácticas demagógicas se manifiestan con la corrupción, el cohecho, el soborno de estas instituciones y su relación con la burguesía que en este caso serían los dueños de las universidades privadas. Estas Universidades se crearon para convertirse en un negocio desde sus inicios con la dictadura fascista. No existen universidades privadas donde no haya empresas asociadas, como inmobiliarias las cuales construyen los edificios y luego los arriendan a la Universidad para poder extraer dinero. Lo que si existe son niveles diferentes de reinversión de los recursos, por ejemplo, lo que ocurrió en la Universidad del Mar fue “una mala estrategia para robar”, la avaricia de los empresarios hizo que no se reinvirtieran las ganancias, sino que fueron extraídas por las empresas externas asociadas, fue tan poca la reinversión que no alcanzó ni para pagar sueldos a los docentes.

Las acreditaciones de las universidades son la otra característica de la mala calidad de la educación, y de la semifeudalidad del país. El debate estudiantil con respecto al tema en un principio se centraba principalmente en que las carreras más rentables, y más ligadas a la reproducción de la economía burguesa iban a proliferar y las menos rentables y más críticas se iban a ir cerrando de a poco. Pero luego las masas fueron entendiendo el sustrato del problema, que era una forma de ganar dinero a través de la apertura de un nuevo mercado para los negocios de la burguesía, la materialización de esto fue el caso de Eugenio Díaz ex presidente de la CNA quien cambiaba acreditaciones a sus amigos empresarios dueños de universidades privadas y a los burócratas de las universidades del consejo de rectores a cambio de favores, este clientelismo es un rasgo fundamental de subdesarrollo y de cómo se caracteriza la semifeudalidad en la región.
El CAE (Crédito con Aval del Estado), fue un punto fundamental para el negocio, ya a que los estudiantes podían entrar a estas universidades, debido a que los bancos les otorgaban el dinero directamente a dichas instituciones, donde el Estado era el aval de pago, es por esta razón que en los últimos años las universidades privadas crecieron de sobremanera, y para que estas universidades pudieran optar al CAE de sus alumnos era necesario acreditarse institucionalmente, con lo cual se convirtió en otra arista del negocio, la acreditación era fundamental para el ingreso de alumnos y por ende de dineros a los bolsillos de los empresarios de la educación.
Protesta en Quinta Región
Existen universidades privadas ligadas a personas de gobierno, como Teodoro Ribera, Joaquín Lavín, quienes han trabajado en el ejecutivo para defender sus intereses económicos. En el caso de Ribera, la fiscalía investigaba a las Universidades mientras él era ministro de justicia, cuestión muy irregular y demagógico, además de esto realizó unas declaraciones dando cuenta de la posición de la burguesía con respecto a esto: “Este país está debatiendo que los hombres públicos tienen que estar completamente desvinculados de cualquier actividad privada, por tanto hay dos posibilidades para esto: o vamos a la hospedería del hogar de cristo a buscar hombres públicos que no tienen nada en el mundo o buscamos profesionales en la política que no tienen nada que ver con el mundo real porque se han profesionalizado en la política. Necesitamos gente que haya pelado el ajo en la vida real para que no sean teóricos.” Estas declaraciones, aparte de denigrar a las personas indigentes, son muy importantes para entender este negocio, ya que de aquí se extrae la pugna entre la burguesía burocrática (mayoritariamente ligados a la política burguesa) y la burguesía compradora (empresarios ligados directamente al imperialismo), donde nos da a entender que dentro de lo que ellos llaman a secas “política” la cual es en realidad la política burguesa, nadie se salva en cuanto a poseer negocios y participar de ella, es solo mirar la ley de pesca con Zaldívar y los negocios de Frei, Lavín y Piñera, solo por nombrar a algunos. Con esto se confirma desde la burguesía lo que nos planteaba Marx hace años: “El ejecutivo del estado moderno no es más que un comité de administración de los negocios de la burguesía”

Teodoro Ribera 
Todo lo anterior demuestra el carácter de la educación, una educación semifeudal al igual que la estructura económica posee rasgos demagógicos donde no se respeta ni la legalidad burguesa. Sabemos que el parlamento es donde se discuten los negocios de la burguesía, pero con esto se demuestra que es el Ejecutivo donde se consolidan.

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